Falta de ensayo

Sol asomándose entre los árboles.

Si yo hubiese pertenecido a la etnia Maya quiché seguramente me verían en este momento y dirían que me faltan muchas horas de ensayar la muerte.

Así le llamaban estos humanos fundadores al acto de dormir.

Según su cosmovisión, el sueño simbolizaba un acto de pequeña muerte donde el espíritu se separaba del cuerpo para luego renacer con la salida del sol.

En este momento he visto renacer el sol, ya dos veces, sin separar el espíritu de mi cuerpo, lo que me ha permitido curtirlo con alcohol y novias transaccionales que me han visto muy generoso y me han pedido que , por favor, les ayude a calmar su sinusitis a cambio de más 1-2-1-2.

Yo he dicho que si, porque el 1-2-1-2. me hace pensar con mucho más claridad y me hace sentir invulnerable, inexpugnable e inefable.

La gente suele temerle a las pandillas, los ejércitos , las epidemias, etcétera.

Yo suelo temerle a la gente y también a todo lo demás que ellos temen.

Porque en todo caso, yo también vendría siendo una persona,  pero tirando más a ser unos de esos personajes creados por Igmar Bergman, que creado por lo que el común cree conocer como Dios.

Saberte así de frágil te da la libertad de provocar un pánico defensivo entre todos los que te rodean.

Las personas son capaces de enfrentar pandillas, ejércitos y hasta epidemias mortales pero huyen como cucarachas ante la verdad.

Huyen de algo tan sencillo y a la vez tan desgarrador.

Yo, en cambio, me revuelco con ellas,así como me he venido revolcando hace dos puestas de sol con mis novias de Mercado Pago.

Nunca he sido un tipo de sostener vínculos amorosos. Soy demasiado infumable y esa es una de mis verdades, una de las que más amo.

Ser un hombre insoportable tiene grandes ventajas, una de ellas es no tener que lidiar con humanos mucho más estúpidos que uno mismo. Lo mínimo tendría que ser, es rodearse de seres mínimamente de ciencia, humanidad y luz.

No poseo esa superioridad moral que manifiestan los pajeros mentales que se la dan de intelectuales. Esa superioridad que los hace más esnobistas que humanistas. De lo que me orgullezco hasta la muerte es de mi honestidad lacerante.

No se me da bien el arte de mentir,  pretender o fingir. Soy más bien, un obsesivo compulsivo de la verdad y las charlas reales de barra y asados. No me sale bien el rumor de pasillo, la intriga o el chisme de peluquería.

Soy un vicioso de los problemas, sobre todo de aquellos que se vienen con el mal manejo de las finanzas, o aquellos que terminan en bofetadas y palizas enteras porque mi gran bocota se abrió como represa para dejar fluir un torrente de verdades, muchas de ellas, evidentes, pero que aún así nadie las dice por temor a la sanción social de la indiferencia o la enemistad.

A mi eso, en realidad, nunca me ha importado. Así como poseo un talento innato para ser sincero , también sé ejercer el gentil arte de charlar de los más diversos temas sin producir sueño o aburrimiento, ese efecto lo logro en personas que tarde o temprano me desaprueban y se convierten en enemigos.

Me gustaría ser amigo de Arturo Pérez Reverte, Mary Shelley y Charles Bukowsky, pero creo que ese salto cuántico nunca podrá darse. Soy un caso perdido, un cliché ambulante que se cree en el mismo nivel de tales seres mitológicos.

Por lo tanto, me conformo con mi reducido y exclusivo círculo de amistad.

Los demás: MC30.000H. AMC.

Escribir me dió sueño. En este domingo soleado, de insomnio inducido por el alcohol y la lujuria, permanezco en mi balcón redactando otra confesión pública de todas mis faltas para este blog.

Pero la más graves de todas mis faltas en estás últimas 48 horas ha sido la falta de sueño. Por eso, considero que este momento es propicio para irme a ensayar la muerte.

                           FIN.

(c) Edwing Salas.

El Ninja misterioso

Copa2

Particularmente, para Ático la inteligencia proviene de acumular conocimiento de manera compulsiva, brutal y sin ninguna clase de compasión. Información es poder.

Cuenta una anécdota:

-Una vez, un asesor outsourcing de campaña le dijo al estratega de un determinado político; “Su candidato es el nuevo champú que hay que vender”. Él no lo entendió así y la reunión de tormenta de ideas terminó de inmediato.

Tras las risas (auténticas y fingidas) de su corte personal, continuó con su improvisada clase magistral.

-Ya sea de derecha, izquierda o centro, la tendencia política de la cual queremos que la gente se enamore, se debe al pilar universal del capitalismo: Dólares, Euros, billete pues.

Ático lo sabe gracias a su amplia experiencia y lo comparte en el almuerzo con su equipo de trabajo y anfitriones, con ese cinismo de diamantes que da el desempeño de alta calidad.

Antes de degustar el vino tinto que acompaña su plato italiano, continúa su parlamento como si estuviera haciendo una de sus grandiosas ventas.

-Mientras más tengas para invertir, tendrás mayores posibilidades de éxito, aunque esto no es una fórmula infalible. Los equipos de asesoría lo saben de sobra.

Estaba muy claro de dónde se encontraba de visita, pero no conocía el miedo o, mejor dicho, lo conocía tan bien que aprendió a ignorarlo. Una ciudad, un estado, violentamente predecible, con la ley del más despiadado, y que pelea contra la mafia militar que gobierna, es ejemplo de lo bueno y lo malo.

Mientras hablaba, comía, socializaba, su mente no paraba. Observar en silencio es la mayor de las artes. Tan solo con pisar el asfalto de la pista de aterrizaje, el «breafing» no se comparaba con lo que su inteligencia podía percibir en el terreno real.

Une a esta capital con su gente una enfermiza relación de amor/odio, la cual, ha hecho decidir a muchos ir a un terapeuta, pero rápidamente desisten de esta idea porque saben que la medicación les hará sentir más miserables, sobre todo, al saber que vendrán generaciones de artistas, deportistas, políticos, científicos, funcionarios y gente promedio que se rasgarán las vestiduras declarando su amor puro al país, tal cual como se encuentra.

Cualquier buen filósofo de esta época diría que el mundo es una mierda y, hasta cierto punto, contaría con su entera aprobación, pero ante una realidad tan incierta en lo político, económico y existencial, nadie cuestiona, todos sonríen y aplauden para no quedar por fuera de los regalos y beneficios que reporta la «petrochequera».

Enriquecimiento es el principal objetivo, ya sea con buenos consejos, asesoría de imagen, inversiones, encuestas, tráfico de influencias. Podían ser mil y una maneras, todas dentro de lo legal, era su garantía y sello personal, y de la forma menos violenta.

Las tareas que más ganancias producían eran ese tipo de casos donde se juega con la bajeza y los egoísmos. Aprendiendo que el arrepentimiento no es otra cosa que una carga innecesaria para todos.

Precisamente, como se trataba de la hora del almuerzo, su ego obtuvo su dosis de alimentación al comprobar que dos de las cuatro mujeres presentes en la mesa competían para ver quién llamaba su atención.

Más tarde, quizás a las cinco, cuando la jornada estuviese a punto de culminar, él les haría saber que ambas habían resultado ganadoras. Si la suerte le sonreía, quizás podría añadir a una tercera al bacanal.

Son pequeños presentes cotidianos, que se obtienen gracias a esa trayectoria que lo ha hecho ser conocido como El Ninja Misterioso, tras el poder.

Un icono del postmodernismo, en sus comienzos, y ahora, no solo una marca o un estándar, sino una experiencia, que debe ser presenciada con los cinco sentidos bien puestos, vengas de donde vengas, seas quien seas.

Lo único que importa es el dinero que estés dispuesto a invertir. Es el único símbolo palpable de la filosofía de nuestros tiempos.

FIN

(c) Edwing Salas

29/04/14

Escritos que terminan siendo errores

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Me pasa muy muy poco, pero recientemente publiqué un escrito que ahora mismo desearía no haber redactado. En tan solo dos semanas, de ser una explosión metafórica de un estado de deseo, ahora es evidencia de una ingenuidad y distorsión perceptiva que me impulsa a querer eliminarlo, porque quizás ya no merece ver luz.

Un tiempo después, para ser más específico, al año siguiente, sucedió que también permití que otra persona entrará conmigo en el juego de los cadáveres exquisitos. Teniendo como resultado, que la obra finalizada no es nada buena y que también la persona, es igualmente mala y merecedora del depósito de la basura.

Sin embargo, ahí los dejaré, junto con los escritos que gozan de mi más alta estima, como recordatorio de que, a veces, el creador retracta sus opiniones y acciones en la vida real, pero lo que ya está escrito, escrito debe quedar, no importa si ya no tiene el mismo significado o importancia que solía tener al principio.

Lo que uno crea en literatura también entra en la categoría del error humano.

FIN

 © Edwing Salas

                                     06/09/15- 25/05/19

Si Charles Bukowski hubiese nacido en el tercer mundo, hubiese fallecido como un completo anónimo en la ignominia total.

Lo que opino de corazón sobre la obra de Charles Bukowski

Algunas muertes…

Frase Algunas Muertes

Sibaritas Apóstatas #4 Futuros eran los de antes

Pablo y Edwing son sibaritas apóstatas, un par de trasnochados hablando de la vida.

 

Tema de hoy: Futuros eran los de antes ¿Cómo nos imaginábamos el futuro en el siglo XX?

 

Una charla informal con todas las de la ley: libros, música, comida, bebidas y amigos.

Sibaritas Apóstatas #3 ¿Quién quiere un Nobel?

Pablo y Edwing son sibaritas apóstatas, un par de trasnochados hablando de la vida.

Tema de hoy: ¿Quién quiere un Nobel?

Una charla informal con todas las de la ley: libros, música, comida, bebidas y amigos.

#Cuentube5 «Una historia distópico futurista latinoamericana»

 El mensaje que estamos emitiendo en este momento, a través de la técnica del video blogging, no es por esnobismo ante lo antiguo, ¿O sí? Puede que haya algo de cierto en eso, pero también es, en gran parte, porque queremos honrar la memoria de nuestros antepasados y perdonar definitivamente sus errores.

Es importante que sepan que, transmitiendo en este formato, se puede burlar a los Algobots buscadores de contenido subversivo de las Sensoredes y así, ganar tiempo.

Hace años se habla de que no hay códigos. Crecí escuchando esa letanía pesimista de mi abuelo Laslo, quién pasó sus últimos años quejándose; condición típica de los seres humanos al dejar atrás nuestros mejores tiempos.

A los 20 años se jactaba de ser uno de los más geniales, era partícipe activo de los cambios que ya estaban en marcha. Su generación fue considerada, en aquel entonces, un paradigma de transformación de la sociedad.

Él y sus congéneres eran conocidos como Millenials: se describían altamente colaborativos, comprometidos con la conservación del planeta, tecnológicamente superiores, alejados del materialismo y con grandes ideas para reinventar la forma de ver el mundo. Pero, como todo en esta vida, muy pocas cosas resultan como realmente deberían ser.

El implacable tiempo hizo lo suyo: se llevó la energía, sueños, y la autoimagen que tenían. Los códigos algorítmicos les mostraron a sus principales cultores, que nadie era imprescindible.

Cuando sus venerados Algobots determinaron que ya no tenían edad para trabajar en creatividad corporativa, fue la señal inequívoca de que los códigos dominantes son impersonalmente justos y precisos. Para Laslo fue un duro golpe. Nunca se había ocupado en acumular suficientes méritos crediticios de retiro para su Caja de Financiamiento Social de Desempleo.  Sistema creado, paradójicamente, cuando los millenials eran la novedad. Nunca se pensó que iban a necesitarlo.

Laslo murió hace 3 años. Lo extraño. Sin embargo, él deseaba ese destino tan fervientemente que, a la edad de 60 años lo encontró.  Una locura, lo sé.  De haber tenido paciencia, hoy podría optar al plan Tercera Juventud. Siempre y cuando, por supuesto, los algobots bancarios les comuniquen a sus pares de Genética y Salud, incluirte en la lista de regeneración celular.

Sé lo que están pensando, pero tampoco es así. El suicidio nunca fue una opción para él – en verdad, no lo es para nadie- así que, como buen hombre de su época, desarrolló el Síndrome del Quemado. Como carecía de óptimas métricas financieras para ser tomado en cuenta por nuestro sistema de salud, nunca pudo deshacerse de él.

Un rápido infarto matutino lo dejo mostrando el universo en sus ojos. Por fin descansó.

Para quienes asumen como un invento el que la gente se siga muriendo hoy día por causa de los infartos, les invito a que se armen de valor y vayan a la zona más pobre de la ciudad: la villa de Puerto Madero. Ahí verán una problemática bastante fuerte.

Esto es una realidad que aún existe y ha sido invisibilizada por el Sistema de Omnivigilancia Mundial. ¡No se dejen engañar! ¡Abran los ojos!

Al abuelo le consolaba saber que una vez muerto, seria procesado como compost por el gobierno inteligente, para mantener los árboles cantarines a lo largo de toda la avenida Malena Pichot. No deseaba un funeral como el de sus antepasados.

Tenía la única certeza de que hoy nada se pierde y todo se reutiliza, gracias a los esfuerzos de su generación por tener un gesto de agradecimiento con La Pachamama. Una pequeña victoria que lo hacía sentir orgulloso.

Ese mismo orgullo sentirá nuestra generación cuando llevemos a cabo la Operación Zamiatin, porque sé que es la única manera de tener una sociedad más justa y libre de las Clonosustituciones impulsadas desde el perverso S.O.M.

Laslo creía tener un sueño. En su honor, lograremos el objetivo que nos hemos planteado:  equilibrar el orden mundial.

He sido claro y breve. Agradezco el esfuerzo de quienes han logrado descifrar este mensaje en castellano.

No pretendo timar a nadie sobre mis orígenes y el índice de productividad genealógico, factores tan definitorios en la sociedad que me ha tocado vivir.  Por eso mismo, porque creo en la dignidad inherente al ser humano, más allá de lo que determine un cómputo, les pido que confíen en mi para acabar de una vez por todas con esta dañina brecha entre “Neomandarínes” y “Obsolentales”.

¡Abajo el genocida imperio Mandarín! ¡Viva la Argentina! ¡Viva Latinoamérica Unida!

Way Chang Castronelli.

Argentina, 02 de febrero de 2068.

 FIN

(c) Edwing Salas

Sibaritas Apóstatas Podcast #2 Rodajes Calamitosos

Pablo y Edwing son sibaritas apóstatas, un par de trasnochados hablando de la vida.

Una charla informal con todas las de la ley: música, bebidas y amigos.

Tema de hoy: En este podcast hablamos de algunos rodajes calamitosos de la historia del cine…

Mencionados :

La explosiva relación Herzog y Kinsky : Aguirre la ira de los dioses , Fitzcarraldo.

El Vietnam de Francis Ford Coppola en Apocalipsis Now

El proyecto fallido de Alejandro Jodorowsky para rodar la adaptación cinematográfica de la novela Dune de Frank Herbert.

Sibaritas Apóstatas – Podcast#1 –

Pablo y Edwing son sibaritas apóstatas, un par de trasnochados hablando de la vida.

 

Tema de hoy: Apocalípsis y Distopías.


Una charla informal con todas las de la ley: música, bebidas y amigos
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