La caravana secreta

Charles Darwin en Argentina
Charles Darwin

La caravana secreta es como la marabunta europea

También deambula…

Obviamente, en tierra argenta.

No hay preguntas, ni respuestas.

Tan solo es una herencia

No se revela, pero cada uno, y una-une, vela por ella.

¡Qué gran ombligo! El del mundo occidental

La vinchuca que mordió a Charles Darwin,

Condenándolo al mal de chagas, hasta el final.

Y el capitán Robert Fitz Roy, ardía de ganas por dar a conocer a los yaganes.

Una historia de princesas y sultanes.

La caravana secreta se desplaza…

Arrebata, abraza, arroja todo a las brazas.

No pasa nada, ya todo pasó; y va a pasar con más fuerza.

Hay montañas, en una cara marrón, que merecen la exterminación.

No hay derecho, no existe autorización, para hablar de la caravana secreta.

Aunque haya sido vista, en cada corazón, cada sentimiento, en tu visión.

Los hilos caen por la gravedad, para manipular marionetas.

Pero no se ven, siquiera las manos, que las manejan.

Quizás, todo salga a la luz, cuando se estrelle contra todo, la caravana exploradora.

La caravana secreta.

FIN

(c) Edwing Salas

Si Charles Bukowski hubiese nacido en el tercer mundo, hubiese fallecido como un completo anónimo en la ignominia total.

Lo que opino de corazón sobre la obra de Charles Bukowski

No quiero ser la hoja muerta y seca del otoño y el invierno

¡Muy cierto!

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Publicado el  13 de abril de 2012