Zeppelin Hidenburg

La historia que me trajo hasta aquí

Mi abuelo, quien, finalmente, murió en el año 2030, me contó una historia que me inspiró hasta el día de hoy, a ser el implacable «Data-Archeologist» que soy hoy en día.

De niña, siempre me gustó la compañía de mi abuelo y, ahora, que soy un hombre alfa serie 325421, no puedo dejar de recordar su influencia dentro de mi carrera como «le mejer» «Data-Archeologist» de «La Cino» América.

Les cuento el por qué; cuando tenía siete años, su relato sobre la tragedia del Dron Zeppellin se grabó como fuego en mi memoria.

«Cuando tu padre aún no se decidía embarazarse, ocurrió una tragedia mundial, que nunca nadie se atrevió a atribuirle a nadie en particular, ya que existían cincuenta y tres guerras activadas, pero para ser lo más resumido posible, el inmenso Dron Zepellin para quinientos pasajeros, construido por Gran Bretaña, se precipitó a tierra un veintiuno de abril de dos mil veinticinco, dejando el terreno donde cayó, tapizado como si se tratara de cachemira carmesí, el cual, aún permanece, tiñendo los suelos de New Jersey».

Esa introducción, más todo lo que él me contó, esa noche cuando pretendía dormirme, mientras mis padres iban por hongos y parejas swingers, me inspiró a llegar hasta donde estoy ahora.

Hoy, lidero la excavación de Los suelos carmesí, y debo decir que, lo que he encontrado es fascinante. Procedo a dejarlo todo en el chip de mi memoria supra cerebral, pero la misma no puede terminar el proceso de grabación y subida a la nube de registro porque un reflejo infrarrojo interrumpe la grabación de la data.

Ya descubrí el origen de los destellos infrarrojos, parece que me apuntan…

NO DATA

NO DATA

NO DATA

NO DATA

FIN

(c) Edwing Salas

La caravana secreta

Charles Darwin en Argentina
Charles Darwin

La caravana secreta es como la marabunta europea

También deambula…

Obviamente, en tierra argenta.

No hay preguntas, ni respuestas.

Tan solo es una herencia

No se revela, pero cada uno, y una-une, vela por ella.

¡Qué gran ombligo! El del mundo occidental

La vinchuca que mordió a Charles Darwin,

Condenándolo al mal de chagas, hasta el final.

Y el capitán Robert Fitz Roy, ardía de ganas por dar a conocer a los yaganes.

Una historia de princesas y sultanes.

La caravana secreta se desplaza…

Arrebata, abraza, arroja todo a las brazas.

No pasa nada, ya todo pasó; y va a pasar con más fuerza.

Hay montañas, en una cara marrón, que merecen la exterminación.

No hay derecho, no existe autorización, para hablar de la caravana secreta.

Aunque haya sido vista, en cada corazón, cada sentimiento, en tu visión.

Los hilos caen por la gravedad, para manipular marionetas.

Pero no se ven, siquiera las manos, que las manejan.

Quizás, todo salga a la luz, cuando se estrelle contra todo, la caravana exploradora.

La caravana secreta.

FIN

(c) Edwing Salas

La aparición de un faro

La aparición de un faro

La vi aparecer y me preguntó cómo estaba; le dije la verdad sin filtros y eso la descolocó.

Hablamos de sabores, preferencias y de lo que mi temperamento agitado podría recibir para calmarse. Pero al verla en detalle, en verdad, no le fui del todo sincero sobre lo que me gustaría recibir de ella, por su sencillez y calidez humana.

Ella sí fue sincera sobre lo que necesitaba: tener un rápido contacto con azúcares antes de empezar a tener dificultades. Aunque creo que estaba exagerando, sin embargo, unos minutos después me di cuenta de que su personalidad tenía mucho que ver con las mieles de la existencia que resplandecen en los momentos necesarios.

Tomó la iniciativa y extendió su mano cerrada en puño. Al abrirla, dejaba ver el brillo dorado de un pequeño cofre con dos corazones carmesí en su interior.

Su intención era darme coraje y decirme que no estaba solo en la tormenta. Sin embargo, dicho gesto causó el sentimiento correcto, pero la respuesta equivocada.

«Soy un hombre, estoy acostumbrado a lidiar con problemas que a nadie le interesan».

Ella se opuso a mi respuesta y, la verdad, lo que me había afectado realmente es que, como desconocida, me estaba dando mucho más de lo que yo hubiera imaginado, al atravesar circunstancias normales, directamente inherentes a la naturaleza de mi realidad desde el inicio de este periplo llamado “la vida”.

Finalmente, yo también estaba en shock, porque durante unos segundos creí en la existencia de los ángeles que se materializan brevemente en momentos de angustia para dar un mensaje: «Yo te amo. Adonai te ama».

Como un hombre mundano, curtido en derrotas, decidí rechazar el mensaje y el presente que traía consigo. Sencillamente, un ser como yo no cree en ese tipo de fenómenos, principalmente porque nunca fui preparado para recibir y entender la aparición de faros esperanzadores que surgen en medio de las tormentas.

FIN

(c) Edwing Salas

Si Charles Bukowski hubiese nacido en el tercer mundo, hubiese fallecido como un completo anónimo en la ignominia total.

Lo que opino de corazón sobre la obra de Charles Bukowski
La Notte

La noche

La noche refugia pasos relajados que van al confortable cuchitril

La noche es peligrosa, sorpresiva y estimulante

La noche es la falta de luz…de cada vida

La noche ilumina todo aquello que no se ve en el día

La noche me invita de nuevo a cabalgarla

Tengo que hacerlo porque atravieso un desierto

Desconozco su extensión

O el tiempo que se llevará

Cruzar o claudicar

La noche es espejo para los miserables

Más que para los venerables

La noche es incansable

Es en lo que termina cada ocaso

Me vuelvo a fusionar con ella

Sin la certeza de poder ver otro amanecer

Así lo dice la mano,

La que en la existencia ha tocado

Sin embargo, ya es más fácil el hartazgo

Aunque solo aúlle desde adentro

La noche es más condescendiente con la juventud

El deseo y la suerte

La rima siguiente es la última que debería ser decente.

(c) Edwing Salas