Excesiva letra

Masks-Excesiva letra

Ella muy bien podría ser la hermana mayor o menor de Teresa. Es imposible saber su edad. Lo cierto es que su cara es más fina, simétrica, un lienzo blanco con el atardecer encendido de su cabello rojo.

Ha rebajado, se nota más europea, más madura; anónima ante los ojos de los lobos, gracias al estilo de su corte, que parece anunciar sus preferencias en la cama.

Sin embargo, para el masoquista escribiente es una musa, otra del montón, una esperanza-ficción que, de ser realidad, seguramente devendría en tragedia. La vida no es de papel.

Te asigna un papel, eso sí.

Su voz es un poco grave, tan negra como su habitual atuendo, que la hace más luminosa, obviamente por contraste: los colores del punk: negro, blanco y rojo. Marketing visual puro.

Es buena mesera, aunque hoy se le olvidó cortarle el café a uno de sus habituales clientes, el que siempre acude para refugiarse del mundo, dentro de un café edulcorado y una notebook.

Se les ve interactuar. Ella cumple su deber con sonrisa y disciplina militar. Es momento de procurarse guita. No importa con quién te toque tratar. El nuevo gobierno se está mandando una seguidilla de cagadas económicas que hacen pensar en lo que sea, menos, en el error por la inexperiencia, o la excedencia de circunstancias, causadas por el reciente pasado montonero. Su par hijo de puta.

Ya se fue al diablo la promesa de dejar de hablar de política. De dejar esa obsesión degradante. Las opresiones te rebajan más cuando no puedes dejar de hablar de ellas, con esa carga de estrés post traumático.

En otra mesa, uno de los que escucha la letra de un libreto teatral -producto de una lectura de equipo- no sabe cómo se escribe esa palabra, duda si es una palabra o son dos: «¿Postraumático o post traumático?»

-Dejáselo todo al corrector de Google, y si no, no le des bolas a los errores de ortografía, son peores los errores de biografía -dice otro dramaturgo oyente, haciendo confundir su nihilismo con buen humor-

La mesera de negro y rojo, de repente, ya no se ve. El guion teatral iba por una línea que describía el nivel de patetismo de un personaje que se emborrachaba solo.

La letra continuaba narrando cosas sobre cerveza, vodka, vino y ginebra también, pero todos, salvo la dramaturga-tutora, estaban a punto de dormirse. La obra, igual se montaría. No dependía de la calidad, sino de los contactos y las ganas de hacer algo, así produzca pérdidas.

Finalmente, la escritora y directora a la que le leen la obra, pregunta cómo termina este relato lleno de lugares comunes en la ciudad.

– ¿Qué piensan de esta historia?

Empieza la llovizna de opiniones de interés disimulado, que obviamente demuestra un hastío hacia el barroquismo empalagoso del escrito.

La escritora-directora, en su sabiduría curtida de tablas, detecta los problemas del libreto:

-El problema de esta historia es el exceso de texto narrativo que tiene. Además, tiene muchas inconsistencias.  Es una pieza que cuenta un relato en fragmentos, con tiempos alternados. Es muy compleja.

Y… la mesera ya no está. Hace rato se ha ido sin importarle el relato.

FIN

(c) Edwing Salas

15/06/16

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Esta obra resultó seleccionada para ser publicada en una nueva antología de Editorial Dunken, titulada El Escritor y sus Laberintos

La recopilación estuvo a cargo de Raúl Fernandez , quién recibió las obras de los escritores convocados vía e-mail y redes sociales, para armar este nuevo proyecto de la editorial.

Otra buena experiencia que ayuda a seguir adelante en este difícil estilo de vida.

Liso

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Verte…

no es tenerte de frente

Es sentir que estás presente

Que no te escondiste

en el silencio de una duda

que invita

inaugura

persigue

descubre

 

Me decís que sí

o me vuelvo neblina lunar

 

Niña inocente

no me condenes.

 

(c) Edwing Salas

 

15/04/16

Epístola electrónica

Epistola Electrónica.gif

Si la epístola no llega

ni en la época victoriana

no es culpa de Google

ni de la Reina

 

La verdadera culpable

es la percepción

que nada tiene que ver

con nuestro concepto de perfección

 

Las latitudes

de mis tonalidades

las entonaciones

de mis grandes desaciertos

 

no se comparan

con los lugares

que ocupa

un alma en vuelo

 

(c) Edwing Salas

15/04/16

Lo más hot del momento

calentamiento

El día 21 estaba marcado en el calendario. La gran mayoría esperaba su llegada. Los abrigos, las camperas, las gabardinas, se exhibían en las vidrieras con precios de liquidación. El invierno estaba de salida. Todo estaba servido para la llegada de la primavera.

Para la Naturaleza las cosas no son así de fáciles, su nombre es del género femenino, por tanto, todo lo que puedas pronosticar de ella, simplemente puede resultar una mera suposición ante lo impredecible que puede llegar a ser.

Ese lunes que muchos se imaginaron soleado y radiante resultó ser muy gris, con una delgada lluvia sedosa y traicionera, empujada por un viento feroz que traía consigo la frialdad de su bipolar autora.

La constante fluctuación de su carácter climático se debe a su difícil relación con el hombre. Hoy, más que nunca, la convivencia entre ambos se ha tornado caprichosa, malintencionada, demasiado tóxica como para sanearse y buscar algún tipo de armonía común.

Ella se desahoga en el diván del cosmos, aunque ya hace mucho que no acude a terapia, porque siente que todo sigue igual.

El doctor cosmos insiste en que es ella la única que puede solucionar su conflicto, ya que, el ser humano moderno, al igual que el de antaño, carece de esa capacidad de reconocer sus errores y auto evaluarse, expulsar lo inservible y evolucionar.  Tal y como sucede con ella cada tantos miles de años.

Es difícil mantener una relación así, tan fría y distante, pero a la vez mutiladora y degradante.

Para dar celos y asustar al homo sapiens, la Naturaleza ha decidido liarse con un nuevo tío: Calentamiento Global, lo más hot del momento, según la prensa rosa y de chismes científicos.

Este sujeto bastante rebelde y peligroso trae de cabeza a la Naturaleza y, ciertamente, el hombre está preocupado de que ella pueda borrarlo de su vida y seguir adelante con su nuevo proveedor de calor, de quién dicen, llega hasta los rincones más helados de su hermosa, extensa y variopinta anatomía.

A los oídos de la Naturaleza ha llegado el comentario de que el humano está arrepentido y no sabe qué hacer para revertir todo el daño que ha causado.

Ríe incrédula, sabe que ese siempre ha sido el comportamiento del ser vivo más inteligente cuando tiene el agua hasta el cuello.

El esperado sol nunca salió. El día lluvioso y ventisco se mostró como parte de un invierno que no está listo para irse y una primavera que se toma su tiempo para llegar. El nuevo amante maneja las cosas de manera distinta, de una forma muy sui generi e impredecible, al igual que su pareja.

Ahora es el Calentamiento Global quién controla las cosas. Alguien descuidó a la Naturaleza, dejo de interesarse en ella y su reacción fue como la de cualquiera en su situación; buscó lo que le negaron, en el calor de otro.

Ella se deja llevar, iría al infierno por su nuevo compañero. El Calentamiento Global la posee y hace que ella se humedezca toda, derramándose en gigantescas oleadas por todas sus costas y sacudiéndose hasta lo más profundo de sus placas tectónicas. Sabe que eso hace daño al humano y disfruta haciéndolo.

Mientras tanto, exhibidas en las vidrieras, permanecen con presencia revalorizada, las camperas, los sweaters y abrigos. Ellos también le han robado protagonismo a las prendas de la primavera y el verano.

Se muestran con cierto aire de renacimiento y esperanza, porque, al igual que el Calentamiento Global, mueren por abrazar una piel a la intemperie.

        FIN

 

© Edwing Salas  

21/09/15

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Nota del escritor:

El sábado 09 de abril de 2016  se hizo la presentación del libro Lo Invisible, obra que recopila cuentos de varios autores de Argentina y de otras naciones latinoamericanas como Uruguay, Colombia y Venezuela.

El libro es el resultado de las clínicas literarias ROI, organizadas por Editorial Dunken  y coordinadas por Marita Rodríguez-Cazaux y Ricardo Tejerina.

Este cuento de su servidor fue uno de los seleccionados para dicha antología. Honrado de compartir páginas con escritores de alto nivel y de tan variadas procedencias y estilos que hicieron de esta experiencia un gran aprendizaje y crecimiento profesional y personal.

Enhorabuena para todos los involucrados en este hermoso e inspirador proyecto.

Obsequio

Samuel Obsequio

– ¿Me permite obsequiarle estos libros de meditación transcendental?

-¡Claro! ¡Qué bien! ¡Gracias!

– ¿Podría darme una colaboración para seguir imprimiendo y regalando? Lo que usted pueda eh.

– Tomá

– ¿No tendrá un poco más?

-Eh… tengo dos pesos más.

– No, doce pesos es muy poco, tendría que colaborar, por lo menos, con veinte pesos, para que yo pueda ganarme algo y le pueda obsequiar los libros. Quizás pueda regalárselos en otra ocasión cuando usted pase por aquí con veinte pesos

– (WTF!!!) Aquí tenés tus libros. Gracias por tratar de aportarle a mi vida el camino de la paz y la luz. Será en otra ocasión entonces.

    FIN

© Edwing Salas 09/04/16

Temperatura

Temperatura

Eso que haces con tanta pasión desbocada

Será definido por

Cronómetros

Agujas

Atardeceres

Amaneceres

Pintura rasgada…

Herida…

 

Pigmentos inseguros

El lienzo en blanco de tu alma

Donde no penetran ideas

Tienes dialecto

Pero te plasma otra voz

 

Dentro de ese universo cuadrado

Una chispa trágica rebota en cada esquina

Conduce al centro

De forma irremediable

 

El borroso error

Mancha el paisaje

Mientras el astro rey

Se relaja entre las montañas

Su opacidad es inducida

Por esas sombras

Que recorren el laberinto

De lo insatisfecho

De lo que no pudo ser

 

A pesar del deseo a mansalva

Se imponen las mediciones pragmáticas

Que tienen origen en ese lugar superior

La elipsis serpenteante

Desde antes de la sien…

Millas lejanas entre puntos

Que una vez fueron seguidos…

No suspensivos…

 

No eres un boceto

Tengo la certeza que eres una gran obra

Aunque intenten colocarte en el sótano del museo

La acuarela no debe diluirse

En el agua salada de la mirada

 

Luego de un brevísimo pasado glorioso

No es lo mismo

Este presente

Mucho mejor

Contemplando diariamente

La imagen ausente

 

Bañarla con tanto color

Es ahogarla en rojo

La temperatura acelerada

Corriendo entre tus venas

Esa estridencia inmadura

 

Arrolla, aplasta, presiona

Ya sabes

No eres una creación sin valor

Si no, una escultura

Móvil

Hilarante

Melancólica

Impresionante

Majestuosa

Brillante

No eres la pintura arrepentida

Eres la Gioconda de este instante

Preciso y caduco.

 

© Edwing Salas

24/03/16

 

 

 

Colmillos

giphy Colmillos.gif

Perro rabioso

con colmillos de fuego

Se hunden

en la yugular

Mastican el cerebro

 

Duele la respiración

Se vomitan emociones

Espuma

Palabras

Hidrofobia

 

La renuncia

El antídoto

Estoica vacuna

El presente

En silencio

 

No existe otra fuente

El can gruñe

Cuando no se cumple su deseo

Sus fauces aprisionan

Contra la carne

 

La cadena

para recorrer las calles

él nos la pone en el cuello

 

Marca el territorio

animal del infierno

Cancerbero

 

Ego.

 

© Edwing Salas

21/02/16

Lugares

giphy Lugares.gif

Los mejores lugares

Los que no deben visitarse

Puertas que no deben abrirse

si están abiertas…

no debe traspasarse el umbral

 

Reglas de Babilonia

Normas de etiqueta

De esta bacanal sangrienta

Lenguas de tierra

Ejerciendo su sentencia

 

La poesía es el triunfo del fracaso

El dolor máximo

Previo al nacimiento invertido

Pies por delante

cubiertos de latón y polvo

 

Acción-reacción

Hecatombe-rendición

Marcharse-marchitarse

Apartarse

Resultado

 

Cosecha sorpresa

 

Herida húmeda se derrama

Por este planeta

Nunca se cierra

Respira y obliga

Esa fisura de vida y muerte

 

Hace bailar eternamente

En el borde…

Siempre en el borde

 

© Edwing Salas

21/02/16

Fragmentos de una noche de bohemia

Fragmentos de una noche de bohemia

Viernes en la noche, los seres humanos de desparraman por las calles en busca de los placeres de la evasión.

Estoy entre los que componen esa multitud. La luz del día siguiente se enciende en la habitación de la memoria para descubrirla vacía, pero en un rincón de esas cuatro paredes se apila una montaña de preguntas que deberán ser tiradas a la basura.

Debajo de esa pila de interrogantes emergen fragmentos de poesía en trozos de papel arrugados y maltrechos como el hígado o el páncreas.

Ese par de fragmentos que han surgido de la nocturnidad y permanecido hasta que los rayos del sol los iluminen, son los que serán transcritos a continuación:

Fragmento 1

Darse cuenta

de que hay muchas cuentas

te hacen un no muerto

Un negado

de la existencia

Un forastero

de este presente

Un condenado

al futuro inerte

Un fuera de lugar

Por eso,

me dispongo a salir.

 

Fragmento 2

¿Cuantas preguntas?

El tiempo

es imposible de superar

Polvo

se disuelve entre manos

Reloj

entre tiempos

de la vida que se termina

y cuando acabe

seré fantasma.

 

05/02/16

Foto: Diego Hómez @yoestoyazulado

Locación: Le Troquet de Henry Bar y café

Facu

Facu

En la esquina de la calle Honduras con la avenida Raúl Scalabrini Ortiz hay un lote cercado que es utilizado como gigantesco mural, para exhibir publicidades de marcas mundialmente conocidas: Sony, LG, Campari, etcétera.

Siempre cambian las publicidades de las marcas, pero uno también puede toparse con este nombre escrito sobre los anuncios: Facu.

Sobre el asfalto está escrito de igual manera. Una misteriosa impronta por perpetuar ese diminutivo de un nombre.  La esquina lo posee, la calle en general. Un detalle escrito que los miles de transeúntes diarios del lugar ignoran.

Cada quién va a su ritmo y es un cosmos de deseos, metas, aspiraciones y dificultades. Ir envuelto en tu propia aura de vida no deja reparar en esos triviales detalles.

Lo primero que se le viene a la mente a una persona que haya podido fijarse en eso, aparentemente insignificante, rayado en la calle y las paredes, es una historia de amor adolescente.

Una de esas situaciones locas de la pubertad donde la chica escribe frente a la casa del Romeo que la ha abandonado por otra. O se ha ido a vivir a otro país.

Todo se vuelve un poco más extraño cuando un día, al pasar, encuentras algún juguete, motivos de colores, adornos, flores. Reparas en esos raros elementos, pero no te importa más nada, sino resolver los obstáculos de tu vida, o llegar al restaurante donde te esperan tus amigos para una velada de tragos, música y risas.

Palermo es una geografía variopinta que se hace fácil de querer. Es imposible no enamorarte de cada calle, cada comercio, cada local, cada sitio nocturno, restaurante o galería.

Múltiples formas y colores, idiomas y rostros de Babel. También, peligros y sus lados salvajes. Autos a toda velocidad y una que otra pelea entre borrachos.

Un domingo, Jesús, María y yo, fuimos a comer hamburguesas en un nuevo restaurante que había abierto justo en la calle Honduras.

Atravesamos la avenida Scalabrini y pasamos por el nombre pintado en amarillo, junto a una estrella, sobre el asfalto. Era nuevo.

María reparó en él y dijo:

– Ah, mirá, seguro Facu cumple años de muerto.

– ¿Facu es el nombre de alguien que murió en esta esquina? –pregunté intrigado-

Fue en ese instante cuando me contó que Facu era un niño que había sido arrollado por un colectivo número 15, cuando su chofer trataba de esquivar una calle cortada.

No me dijo por qué habían cortado la calle, pero reveló que el conductor dobló hacia Honduras, a toda velocidad, intentando tomar un atajo y le aplastó la vida al niño que, en ese preciso instante, cruzaba tranquilamente con su madre. No me supo decir si ella murió también.

Pensar que esa esquina es un recordatorio para la persona, o quienes siempre están escribiendo el nombre del niño arrollado, generó sensaciones que todavía trato de descifrar. Debía escribir sobre ello.

La violencia también rueda en el asfalto. Hay quienes viven repitiendo como mantra que esta es una metrópolis que te puede pasar por encima si te descuidas, y está muy claro que, no sólo sería posible en sentido figurado, sino, también, de manera literal.

FIN

© Edwing Salas

09/02/16